Sellos
Tus clientes ya no van a perder
la tarjetita.
Una tarjeta de sellos que vive en su teléfono. Escanean un código en tu barra, juntan sellos y canjean su recompensa. Sin descargar ninguna app y sin que tu barista tenga que hacer nada.
Hecho en Monterrey por alguien que ha visitado más de 100 cafeterías.
Lo que pasa hoy con las tarjetas de papel
- Se pierden en el fondo de una bolsa, o se lavan dentro de un pantalón.
- El cliente llega y no la trae, así que ese café no le suma.
- Se maltratan, se mojan, se rompen.
- Y aunque funcionen, no te dicen quién vuelve ni cada cuánto.
El problema no es la tarjeta. Es que vive fuera del teléfono, que es lo único que tu cliente nunca olvida.
Cómo funciona
- 01
Un letrero con tu código, en barra
Fijo e impreso. Al escanearlo tu cliente ve tu programa, qué se gana y cómo, y entra con un toque. Es la invitación, y sirve igual en la ventana, en el vaso o en tu Instagram.
- 02
Para sellar, un código que cambia
Ese vive en la pantalla de quien atiende y se renueva cada minuto y medio. No puede estar impreso a propósito: si lo estuviera, cualquiera se sellaría desde su casa.
- 03
El sello cae solo
Tu cliente escanea la pantalla y ya tiene uno más. Quien atiende no aprueba nada ni teclea nada.
- 04
Cuando la llena, la canjea
Te enseña un código de cuatro letras. Lo confirmas y su tarjeta vuelve a empezar.
Cuánto cuesta
Para empezar
Gratis
hasta 50 clientes registrados
- Tu tarjeta digital y tu código de barra
- Tu programa de recompensa
- Tu panel con todos los números
Sin tarjeta de crédito y sin plazo.
Cuando crezca
Sin límite
$499 MXN al mes
clientes registrados sin tope
- Todo lo de arriba, sin el límite
- Varias recompensas a la vez
- Sin mi marca en tu tarjeta
- Cancelas cuando quieras
Menos de $17 al día.
Las dos tienen exactamente las mismas funciones. Lo único que cambia es cuánta gente cabe. No te voy a quitar los números para venderte los números: si el programa no te está funcionando, no tienes por qué pagarme — y si pasas de 50 clientes, es que sí te está funcionando.
Lo que suelen preguntarme
¿Le quita tiempo a mi barista?
No hace nada. La pantalla con el código se queda abierta en la barra y el cliente hace el resto. Solo interviene al canjear, que es una vez cada seis o diez visitas.
¿Y si alguien le toma foto al código para sellar?
Ese código cambia cada minuto y medio, así que una captura sirve para poco. Y cada persona solo puede sellar una vez al día en tu cafetería. El letrero impreso es otro código distinto, y ese no sella nada: solo presenta el programa.
¿Tengo que comprar una tablet?
No. Sirve cualquier celular, incluso uno viejo que ya no uses. Lo único que hace falta es que la pantalla con el código esté a la vista mientras hay servicio.
¿Cómo se registran mis clientes?
Entra con su cuenta de Google en dos toques, sin llenar nada. Lo hace una sola vez y desde ahí su tarjeta lo sigue: cambia de teléfono, se le pierde, entra otra vez y ahí están sus sellos. Y si alguien prefiere no registrarse, se toma su café igual — esto es un extra, no un requisito para atenderlo.
¿Y cuando pase de 50 clientes?
Te aviso antes de llegar, nunca después. Nadie deja de funcionar de golpe ni se le borra nada: los que ya están siguen sellando y canjeando igual. Si decides no pasar al plan de pago, simplemente dejas de registrar clientes nuevos. Y si llegaste a 50 personas juntando sellos en tu cafetería, los $499 ya te los pagó el programa.
¿Cómo sé si está sirviendo de algo?
Vas a ver cuántos se registraron, cuántos sellos se dieron y cuántos volvieron a canjear. Si al mes los números no te dicen nada, lo quitas y no pasó nada: no hay plazo ni permanencia.
¿Y si ya tengo tarjetas de papel?
Puedes tener las dos un tiempo. A mucha gente le gusta la tarjeta física como objeto; lo que no le gusta es perderla.
Las primeras cafeterías entran gratis
Estoy buscando dos o tres para arrancar. Sin costo, sin compromiso y con la tarjeta personalizada a mitad de precio por ser de las primeras. A cambio solo pido que me dejen contar cómo les fue.
Hablemoslongblack.mx · Monterrey, Nuevo León